Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Alberto’

Ratonero sobre línea eléctrica.

Ratonero sobre línea eléctrica.

Esta entrada viene a complementar la que a principios del mes de agosto traía al blog de la mano de Alberto. En ella nos hablaba de la problemática coexistencia de las líneas de baja tensión y las aves de nuestros campos. Al final de su exposición nos invitaba a denunciar ante el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA) la aparición de cadáveres de aves bajo los tendidos, muertas por choque o electrocución. Así, dentro de las actividades que venimos desarrollando desde la Agrupación de Voluntariado Ambiental de Santa Fe, Auca, un colectivo que trabaja en pro de la defensa del medio ambiente y el mundo natural desde hace casi tres lustros, se encuentra la notificación a las autoridades competentes de hechos como los narrados. Desde Auca enviamos la siguiente nota de prensa a los medios y la acogida, que no ha sido mala, no se ha hecho esperar. Aunque el blog trata algunos temas afines a los que puede llevar a la práctica la asociación, lo cierto es que esta es la primera ocasión en que traigo aquí una noticia perteneciente a su ámbito, pero lo he creído de interés para aquellos que en su día pusisteis vuestra atención en la entrada de mi buen amigo.

Reproduzco a continuación los enlaces donde es posible seguir la noticia:

Y la nota de prensa enviada, donde podéis encontrar más información relevante:

El Parque Periurbano de la Dehesa de Santa Fe es uno de los espacios naturales de la provincia menos conocido por los granadinos. No obstante, este bosque-isla alberga a más de cien especies diferentes de aves que podemos observar a lo largo del año.

En los últimos tiempos, la mortalidad de aves en este espacio y su entorno está aumentando, debido a la existencia de varias líneas eléctricas que atraviesan este bosque y sus cercanías. El efecto que estas viejas líneas están teniendo en las poblaciones de rapaces, principalmente en aves jóvenes, es desolador.

Como ejemplo, cabe destacar el último mes en que hemos podido localizar los cadáveres de un águila calzada, dos ratoneros, tres cernícalos vulgar y un cernícalo primilla. Todas ellas, especies protegidas y amenazadas. Algunas de esas especies están inmersas en proyectos de reintroducción, como es el caso del cernícalo primilla, siendo esos esfuerzos de la administración vanos cuando encontramos situaciones como estas.

Las torres de las líneas eléctricas constituyen perfectos posaderos para la caza, debido a su altura y su situación en enclaves despejados. Pero ¿Por qué mueren estas aves? Se pueden mencionar dos causas, principalmente, por electrocución y/o por colisión. La muerte por electrocución se produce cuando el ave toca dos cables conductores o un cable y el poste al posarse, provocando una derivación de la corriente a través de su cuerpo. La otra causa de muerte es por colisión con la línea y afecta, sobre todo, a especies gregarias y especies de mayor tamaño.

Cada año en España mueren 25.000 aves electrocutadas, por cada kilómetro de línea mueren 3 aves al año. Entre ellas, en los últimos 15 años, han muerto por esta causa 120 águilas imperiales de una población de 220 parejas. A esta especie se destinan fondos europeos para su conservación, siendo este objetivo infructuoso debido a este problema.

La solución cuesta poco más de 60 euros, colocando un aislante y evitando la colocación de torres que presenten apoyo de amarre con puentes por encima de la cruceta.

Desde AUCA queremos hacer público y denunciar el efecto de estas instalaciones en nuestro municipio y en municipios colindantes con el Parque Periurbano de la Dehesa de Santa Fe (Vegas del Genil, Las Gabias y Chimeneas) y hemos solicitado al Ayuntamiento de Santa Fe y a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía que tomen las medidas pertinentes para resolver este problema. También queremos instar a todas aquellas personas que encuentren un ave electrocutada a que no toquen el ejemplar y avisen al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, SEPRONA (062).

Porque el desarrollo no es incompatible con la conservación.

Para consultar más información www.seo.org/conservación.

Evitemos que el fin de la preciosa ave que encabeza esta entrada sea este:

Ratonero electrocutado.

Ratonero electrocutado.

Read Full Post »

Estío, tiempo de sequía incluso para el blog. Aunque son varias las entradas que tengo pendientes no he conseguido aún el tiempo (y el ordenador) para escribirlas, de modo que esta espontánea colaboración de Alberto es más que bienvenida, como un reguero que baja fresco de un manantial de montaña. Al igual que en otras ocasiones,  nos invita a conocer más a fondo el peligroso entramado y fuerte impacto que la generación y distribución de la  energía  causa sobre la fauna. Os dejo con él y me dispongo, como vosotros, a escucharle.

Son muchas las entradas que mi amigo Trotalomas ha dedicado a “nuestra dehesilla” en este blog , y son innumerables los momentos que hemos pasado juntos recorriéndola .Debido a la confianza que nos une, de vez en cuando me tomo el privilegio de invadir su blog. Hace unas semanas, después de un largo tiempo en reposo por un esguince que me dejo en K.O. técnico, pase una tarde poniendo a prueba mi pie por la dehesa.

Al poco tiempo de empezar mi ruta me lleve la grata sorpresa de descubrir que este año tres parejas de aguilucho cenizo habían criado en los cultivos cerealistas limítrofes a la dehesa. Me sentí feliz de verlos patrullar el cereal y, sobre todo, al descubrir que sus flamantes pollos les acompañaban y habían sobrevivido a los estragos de la cosechadora.

En esos momentos mi preocupación se centró en otro peligro cercano, una vieja línea eléctrica que atraviesa estos cultivos y parte de la dehesa. Con el temor de que pudiera haber afectado a los aguiluchos, como ocurriera con otras rapaces en fechas pasadas, me dispuse a recorrerla.

Una ominosa torreta

Una ominosa torreta.

Como se suele decir, mi gozo en un pozo. El peor de mis temores se cumplió con creces, ya que en poco menos de 500 m encontré los cadáveres de dos ratoneros, un águila calzada y tres cernícalos vulgares. Tome las coordenadas y regrese a casa porque se echaba la noche encima.

A la mañana siguiente denuncié al SEPRONA (062) la aparición de estos cuerpos bajo el tendido eléctrico y ellos dieron parte a la Delegación de Medio Ambiente. Los Agentes de Medio Ambiente me llamaron para que los acompañara al lugar. Me sorprendió la rápida respuesta que tuvieron, pero más me sorprendió si cabe la decisión que tomaron momentos después. Cuando se aseguraron de yo era capaz de diferenciar un gorrión de un buitre y que la muerte había sido por electrocución y no por veneno, a través de las fotografías que les tome, tomaron la decisión de irse ya que, para llegar al lugar de los hechos, había que andar poco más de un kilómetro y no era posible el acceso con coche .Me dieron a entender que estaba muy lejos y que volverían otro día con un coche que fuera capaz de atravesar el rastrojo del cereal. Que me avisarían. Acojonante…

Como aún estoy esperando a que me llamen, volví a pasar por el lugar, para ver si se habían llevado los restos. Sinceramente, tengo dudas; aunque los restos siguen allí no están igual que los deje y faltan algunos, así que es posible que hayan visitado la zona con posterioridad.

Una belleza herida

Una belleza herida.

Revisando las torretas por segunda vez, encontré la preciosidad que veis en la foto. Una joven hembra de cernícalo primilla, que había chocado con la puñetera línea. Tenía el ala izquierda con un golpe pero volaba relativamente bien. Quedó a buen recaudo en el CREA y tendrá una pronta recuperación.

El tema de las líneas eléctricas es igual de especial que el de los parques eólicos, de los que hable en su día. Así que con el permiso del “Súper”, prefiero dedicarles otro post.

Solamente a modo de conclusión; por aquí por Andalucía se suele decir “tienes más miedo que un gitano a la Guardia Civil”. Parece que llamar a la Guardia Civil impone un poco. Si alguna vez encontráis una situación parecida a esta no lo penséis y llamad al SEPRONA (062). Simplemente os van a preguntar el lugar donde se encuentran el animal o sus restos, no hay que hacer papeleos ni conlleva mayores molestias. Si está vivo podéis salvad un animal y, si está muerto, evitar que vuelva a pasar. La sensación que os queda después de hacerlo os prometo que no tiene precio.

Un cernícalo con menos suerte que el anterior

Un cernícalo con menos suerte que el anterior.

Un saludo,

Alberto.

Read Full Post »

Ha regresado (como el buen turrón lupino) a casa por Navidad mi buen amigo Alberto y, aprovechando su retorno, me he aprovechado de su buen talante y mejor disposición para pedirle que nos cuente de primera mano su experiencia trabajando en un parque eólico. Él, por supuesto, ha tenido a bien reseñar escuetamente unas vivencias que han ocupado estos  últimos meses y, con buena pluma (qué mejor instrumento para un ornitólogo, ¿verdad?), nos ha regalado el texto que, con todo mi agradecimiento, compone esta entrada.


Mi amigo-hermano Miguel, me ha pedido que os cuente mi experiencia en Portugal, trabajando con aerogeneradores y aves. Gustoso me ofrezco a ello.

Como el maestro Félix decía con esa característica voz; “ Queridos amigos , nos encontramos ante el mayor fenómeno del Paleártico Occidental… ¡La migración de las aves! ”.Todos, unos más de cerca que otros, hemos oído hablar de la migración. Cuando llega el otoño se van las golondrinas, que por San Blas la cigüeña verás, y sabemos que Tarifa es famosa, aparte del surf, por ser el punto de Europa donde más aves en migración se concentran para cruzar el Estrecho.
Este año he descubierto un lugar, menos conocido, pero donde la migración es también importante, sobre todo, para aves juveniles. Ese lugar es Sagres.

Sagres está situado en el sur-oeste de Portugal, muy cerca del Cabo de San Vicente, hasta hace pocos siglos, el último lugar del mundo conocido. Por sus características geográficas, una minúscula península, y por la acción que los vientos tienen en ella, convierte este lugar, en la antesala que tienen muchas aves antes de llegar al Estrecho.

El hombre desde la antigüedad, ha observado la naturaleza, para aprender la forma de sacar partido a sus recursos. Y allí donde las aves planean sin esfuerzo, el hombre ha colocado aerogeneradores, que bajo la etiqueta de energía renovable, tienen un lado bastante menos ecológico.

Este año, cerca de Sagres, comenzaba a funcionar uno de estos parques eólicos, enclavado, en el Parque Natural de la Costa Bizantina, y dentro de una zona que pertenece a la Red Natura 2000.

Un equipo de personas, fuimos contratadas, para realizar la monitorización de las aves que en migración, pasan por dicho parque y poder realizar un estudio de dichas aves y minimizar el efecto que el parque tiene en ellas.Este grupo de personas estábamos repartidas alrededor del Parque, formando un anillo de unos 3 km de radio, de este modo cualquier movimiento de un bando podía ser controlado a unos 7 km de distancia. Existían unos criterios por los cuales el Parque podía ser parado, que básicamente consistían en la entrada en el área de especies amenazadas, o bandos mayores a 10 individuos a baja altura. Tomando datos de todo tipo.

Bandada de buitres alrededor de un aerogenerador.

Bandada de buitres alrededor de un aerogenerador.

De mi experiencia vivida, me gustaría contaros, la cara más amarga, la cara que no sale en ningún sitio. Cuando conté a mi gente, que marchaba a Portugal, muchos de ellos, me preguntaban el motivo de realizar este trabajo, no comprendían que un ave pudiera morir en un aerogenerador. “Las aves vuelan muy rápido y los molinos giran muy lentos”me decían.
Si no habéis tenido la oportunidad de visitar unos de estos parques, os invito a que lo hagáis. La torre de un aerogenerador suele medir unos 120 m de altura, las aspas miden 40m formando una circunferencia de 80m de diámetro. Un aspa tarda 4 segundos en dar una vuelta completa. Si hacéis una sencilla operación matemática, veréis que la velocidad de uno de estos molinos esta en los 250km/h.

A finales de Octubre, el primer día que el invierno comenzaba a mostrarse, un bando de unos 250 buitres leonados estaban llegando al Parque. Sabéis que las grandes aves planeadoras usan las corrientes térmicas para volar sin esfuerzo. Los buitres volaban cercanos a los 400 metros de altura y a unos dos kilómetros de distancia del parque, en principio todo estaba correcto, y se cumplían los criterios establecidos. Un viento frio del norte hizo aparición, eliminando de raíz la térmica de aire cálido donde volaban los buitres. En menos de dos minutos los buitres cambiaron de dirección, estas aves son como borreguillos, donde va el primero, el resto sigue detrás. El primer buitre tomo dirección al parque, y empezó a descender rápidamente en altura seguido por los demás, en dos minutos 250 buitres volaban entre el parque a 40 metros de altura.

El promotor del parque tardó 53 minutos en pararlo. El resultado por suerte o por desgracia fueron 3 buitres muertos. El desanimo se hizo latente entre todos los compañeros, porque nos vimos impotentes y sentíamos que habíamos fallado, aunque no tuviéramos culpa alguna.

La imagen de la muerte de esos animales, son de esas imágenes que la vida te hace que guardes, para que siempre la tengas presente. Es una muerte cruel y horrible.

Cuando llegamos al lugar, con un halo de esperanza de encontrar algún superviviente, el panorama era desolador. Dos de ellos yacían en el suelo, diseccionados en dos partes y un rastro de plumas por el suelo, nos hacía pensar que el tercero podía seguir vivo, nada más lejos de la realidad. El aspa disecciono una de sus alas, pero continuo con vida, del sufrimiento que le producía, le llevo a apuntarse el mismo una de sus patas y finalmente murió desangrado.

Las consecuencias del vuelo que se desarrolla peligrosamente cercano a un aerogenerador en movimiento.

Las consecuencias del vuelo que se desarrolla peligrosamente cercano a un aerogenerador en movimiento.

Semanas más tarde, la escena se repitió en dos parques cercanos, que debido a su antigüedad no están sujetos a este tipo de estudios. Desde la lejanía y con la experiencia vivida semanas atrás, vimos como varios buitres colisionaban, pero nos hacían pensar que podían seguir vivos. Abandonamos nuestros puestos y fuimos en su búsqueda. A nuestros pies, un barranco lleno de jaras y zarzas , que no nos dejaba ver más allá de un metro de distancia. Encontramos un buitre muerto pero casi con un mes de antigüedad, pero no abandonábamos la idea de encontrar uno vivo.

Al final, sin luz, ensangrentados por las zarzas, encontramos a uno vivo, el aspa le había golpeado pero de manera milagrosa, parecía estar bien. Lo llevamos a un CREA, donde le diagnosticaron una rotura de húmero, por lo que aquel fue su último vuelo. Ahora pasará a esa lista de animales irrecuperables (por nuestra culpa) que sirven para concienciarnos de lo que tenemos y que tan poco valoramos, por contradictorio que sea.

A lo largo de este tiempo, el parque fue parado innumerables veces, y la muerte de estos animales sirvió para que el promotor fuera más eficaz a la hora de parar el parque. Con nuestro trabajo, son muchas las aves que se han salvado de morir.

Buitre al pie del aerogenerador.

Buitre al pie del aerogenerador.

Portugal ahora está comenzando a instalar aerogeneradores, pero en España hace tiempo que están establecidos y no tengo constancia de que este tipo de trabajo se realice aquí. En España se hacen estudios de mortalidad, donde solo se dedican a recolectar los cadáveres, pero no ponen medidas para evitarlo. En Tarifa son cientos de aves las que mueren cada año, por los molinos, incluso existe un terrorismo ambiental, de las propias compañías eléctricas, que recogen los cadáveres y los distribuyen por parques de la competencia, para decir que ellos con más respetuosos con el medio ambiente que los demás.

Un parque eólico mueve millones de euros al año, y la construcción de uno de ellos queda amortizada en el primer año de funcionamiento y el resto son beneficios para la empresa. Si se destinara el 0,1% de lo que produce un parque al año, se podrían realizar este tipo de trabajo y ayudar a la conservación.

No solo las aves están amenazadas, los murciélagos también vuelan. Os puedo asegurar que encontrar un bicho muerto de tres metros de envergadura es complicado, imaginad un murciélago de varios gramos, que se puede desintegrar prácticamente con el impacto. ¿Alguien sabe cuántos mueren al año y como afecta a su población?. Nadie.

Habrá quien diga que los ecologistas no paran de quejarse, que primero piden energías limpias y ahora se quejan de sus consecuencias. Creo que no es cuestión de ser más o menos ecologista, creo que es una cuestión de principios y de hacer las cosas con coherencia, pero este país, sigue siendo un país de Manolos y Benitos, donde la chapuza esta a la orden del día.

Espero que esto cambie, y que este tipo de proyectos cada vez tenga más presencia, por que todos saldremos ganando, las aves las primeras.

Un saludo,

Alberto.

Read Full Post »